Víctimas del error

Narcisismo:

Excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras.

RAE

Las fallas existen, es alocado pensar que no podemos cometer errores, el problema real se manifiesta cuando no lo admitimos. En Argentina parece que el autismo del gobierno no permite a sus funcionarios admitir sus errores y todos terminamos siendo víctimas de esas fallas.

Argentina goza actualmente de la mayor proporción de muertos en relación a la cantidad de infectado por la llamada gripe porcina (N1H1). Se espera un pico de la epidemia para las próximas dos semanas y el gobierno aun sigue sumergido en argumentos para no admitir que cometieron un error. Lo cierto es que no se puede ocultar la verdad por más que se intente, el lunes pasado renunció la ministra de salud Graciela Ocaña, Ocaña abogaba por que se decrete la emergencia sanitaria, que incrementa la autonomía de los centros sanitarios para poder disponer de recursos contra el virus de la influenza A, e incluso habría solicitado que se suspendan los comicios del domingo para evitar el contagio. Mientras tanto el gobierno jamás va a admitir que estuvo jugando con vidas humanas por razones políticas así como no admitió la terrible derrota en las elecciones legislativas del domingo pasado.

Lo que hay que saber de la gripe porcina

Si bien la influenza A ya es una epidemia hay datos que tenemos que tener en cuenta para no entrar en pánico cosa que seguramente la ‘prensa‘ argentina se va a ocupar de hacer.

Concretamente, del porcentaje de infectados con N1H1, sólo el 1% muere. Comparando esta gripe con la gripe común el porcentaje de victimas es ínfimo, en 2008 se infectaron 1.200.000 de gripe común y se cobró 3.600 vidas. Esto no significa que el gobierno no debe tomar recaudos y menos si no lo hace por razones políticas. Tal vez si los políticos asumieran la responsabilidad de gobernar un país como tal la historia sería otra. Por ahora tenemos que ser víctima de gobernantes que no pueden ver más allá de su narices.