Síndrome de las piernas inquietas

Si, últimamente, además de escribir cada muerte de obispo, me he puesto muy ‘médico‘. En el día de hoy vamos a ver algo que me toca de cerca, se trata del síndrome de las piernas inquietas también conocido como acromelalgia. éste síndrome es un trastorno de tipo neurológico que afecta muy especialmente la calidad del sueño, se presenta más frecuentemente en personas de mediana edad y en adultos mayores, en el que se experimentan sensaciones desagradables en las piernas que se suelen describir como:

  • Si algo se estuviese deslizando sobre sus piernas.
  • Si un insecto o un animal pequeño le caminara en las piernas.
  • Hormigueo.
  • Sensaciones distérmicas (quemazón, frio, etc.)
  • Tirantez.
  • Dolor.

Estas sensaciones suelen producirse en la zona de la pantorrilla, pero pueden afectar a cualquier parte de la pierna, desde el muslo hasta el tobillo. Una o ambas piernas pueden estar afectadas. Las personas con SPI tienen una necesidad irresistible de mover la extremidad afectada cuando se producen esas sensaciones.

Sin embargo, algunos pacientes no tienen una sensación definida, excepto la necesidad de movimiento (como me pasa a mí :sonrisa: ). Los problemas del sueño son comunes en las personas con SPI debido a que resulta difícil quedarse dormido.

La cafeína, el tabaco y el alcohol pueden empeorar los síntomas. :sorpresa:

No hay examen específico para el síndrome de las piernas inquietas y generalmente no se descubre ninguna anomalía estructural o de otro tipo, a menos que también se presente neuropatía periférica. Se puede realizar un examen de sangre para descartar anemia que en raras ocasiones se presenta asociada este síndrome.

Y acá viene la parte en la que me preguntas (sacudiendo tu pierna frenéticamente) ¿Cómo lo puedo curar?, esa es la mejor parte, No existe cura conocida para el síndrome de las piernas inquietas.

El tratamiento está orientado a reducir el estrés y ayudar a la relajación muscular, para lo cual los baños calientes, los ejercicios de estiramiento suave, los masajes o técnicas similares pueden servir.

En caso de presentarse una interrupción grave del sueño, se pueden prescribir medicamentos como el Sinemet (un medicamento antiparkinsoniano) o tranquilizantes (como el clonazepam), pero pueden causar somnolencia durante el día. Se ha descubierto que bajas dosis de pramipexol o ropinirol son muy efectivas para controlar los síntomas en algunas personas.