El polo norte

Si, El polo norte, capaz que nunca te detuviste a pensar en… el polo norte, la verdad que no da mucho para pensar, pero antes, hace muchos años (1893) la gente no tenía Google Earth y no podía ver el polo, es más, ni siquiera se conocía el polo porque a ningún loco se le ocurrió explorar un montón de hielo para dibujarlo en el mapa, sobretodo sabiendo que muy probablemente iba a morir congelado antes de cualquier cosa. Peeero siempre hay un loco que está dispuesto a todo, y se trata de Fridtjof Nansen (creo que se pronuncia Friojef Ansen) un explorador Noruego.




El tipo era loco e inteligente, una combinación perfecta para hacer desastres, lo que se le ocurrió fue lo siguiente, Se hizo un barco, “el Fram“, la idea es dirigirse los más al norte posible hasta llegar a las frías aguas del norte y ser aprisionado por el hielo para dejarse llevar hasta llegar al polo, listo! que fácil, no tanto, sobre todo si se tiene que cuenta que el último buque transpolar llamado “La Jeannette” fue destrozado por la presión que ejercían los hielos continentales y sus restos fueron encontrados tres años después… complicado el tema, pero como te dije, Nansen era un hombre inteligente (y loco, no te olvides, mas adelante me darás la razón) y diseñó un buque que se las aguantaba, el Fram tenía un espesor total de 80 cm. y un casco redondeado, para cuando el hielo ejerza presión sobre él, se levantara sobre el hielo… te dije que era inteligente.

Fridtjof Nansen
Fridtjof Nansen

El viaje duraría nada más y nada menos que tres años, por lo que nuestro héroe cargó con numerosos libros e instrumentos científicos, mas algunos DVD con los éxitos de los 80 :alegre: . Después de meses de viaje, el buque por fin es apresado por el hielo para ser dirigido hacia el norte, aliviados por ver que el casco del buque funcionó a la perfección, comienzan con sus investigaciones obteniendo resultados no muy alentadores, sucede que el Fram no estaba dirigiéndose en línea recta hacia el Norte, todo lo contrario estaba haciendo zigzags, o sea, un día se acercaban al norte, al otro se alejaban, y así, esto mas los -40 ºC de temperatura, son un buen motivo para estar de mal humor. Pero Nansen no se rinde así nomás, y acá es cuando llega al punto culmine de su locura, decide dirigirse con trineos tirados por perros hasta llegar al polo, parece complicado, sobre todo si tenemos en cuenta que faltaban ¡833 kilómetros para ese llegar al polo norte! Sin considerar esto, ni el frío, ni nada, parte hacia el norte junto a su compañero Johansen (el que hizo el barco). Soportando temperaturas de -52 ºC avanzaron lo mas que pudieron, los perros se fueron muriendo de a uno, y vivieron cazando focas, lo máximo que llegaron fue a la latitud 86° 10′, todo un record.

Cuando volvieron a donde estaba el barco, este ¡no estaba! Paremos un poquito, recapitulemos, estás en medio del polo, sólo con tu compañero, no has visto otro color que no sea el blanco, tenés hambre, frío, una gran decepción por no haber podido cumplir tu objetivo y ahora no podés volver a tu casa para ver la final de la champion league, yo me pego un tiro. Rodeado por este panorama un tanto negativo, Nansen decide lo que ninguno de nosotros hubiéramos imaginado, ¡hibernar! así es, cavan una fosa, matan un par de focas y con su piel se envuelven, no sé de que habrán hablado todo ese tiempo, calculo que Johansen le debe haber comunicado a Nansen lo profundamente arrepentido que estaba de haber aceptado esa expedición y las ganas que tenia de matarlo, pero es sólo una suposición. Después de pasar una linda hibernada, estos dos personajes agarran sus kayaks (¿no te mencione que tenían kayaks? Bueno, tenían) y se lanzaron hacia las aguas a buscar vida por algún lado.

Después de mucho navegar, desembarcan en el cabo Richthofen y ahí se encuentran con… ¡un humano! y no cualquier humano, se trataba de Frederick Jackson, un explorador británico, que no había aceptado ir a la expedición de Nansen, ¡De lo que se salvó! después de hablar un poco, de ¿cómo te fue?, ¿qué hiciste?, ¿la familia bien?, decidieron volver a Noruega, haciendo su entrada triunfal después de recuperar el Fram.

Aunque pienses que el viaje de este valeroso (y loco, no lo olvides) hombre fue un desperdicio, no es así, pese a no alcanzar el polo, la expedición fue un verdadero éxito, se descubrió que el océano que rodea al polo es muy profundo, también se descubrió que la deriva se debe esencialmente a los vientos y en una débil medida solamente a las corrientes, y un montón de cosas más que ayudaron mucho al avance de la ciencia.

Tomemos esto como un ejemplo, de que a veces nuestros proyectos o las cosas que hacemos salen mal por X causa, pero lo más importante es valorar lo que aprendimos a lo largo de nuestras travesías, y si hacemos un buen balance, como lo hizo Nansen, probablemente la expedición de nuestra vida sea todo un éxito :sonrisa: .

2 comments

  1. Hola :hdlr: que bueno este post sobre el polo norte, y si… que valiente este hombre Fridtjof Nansen, pero pobre Johanse se la tuvo que bancar. En algún momento de mi vida tambien soñé con recorrer el mundo y explorar esos lugares recónditos donde es difícil llegar, pero me faltó un poco más de locura :alegre: . igual sigo soñando, tall vez algún día lo logre. :beso:

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