El hombre de los lobos, cuando el psicoanálisis falla

Sergei Pankejeff, era un aristócrata ruso y fue apodado como “El hombre de los lobos” por el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud.

El hombre de los lobos es uno de los casos más famosos del psicoanálisis por los dilemas que aun se plantean sobre su diagnostico.

El sobrenombre de Sergei se debe a un sueño que tenía: A través de la ventana de su habitación veía lobos blancos sentados sobre las ramas de un nogal. Al analizar este sueño Freud llega a la conclusión de que su paciente oculta un trauma originado a la edad de un año cuando presenció el acto sexual de sus padres. A esto Freud le llamó memoria reprimida y declaró en sus escritos haberlo curado.

Detrás de esta historia se cuenta que, en realidad Pankejeff no fue curado por Freud ni por sus sucesores que lo trataron gratuitamente por años. La Fundación Sigmund Freud le asignó un sueldo a cambio de no abandonar Viena y vivir en el anonimato.

Evidentemente el psicoanálisis no puede solucionar todos los traumas, algunos se van justo después que dejamos este mundo.